Buena cantidad KgCO2eq/año

Consumo productos con materiales reciclados

Por cada botella de vidrio reciclada se ahorra la energía para encender una ampolleta de 100 W durante 4 horas.

Los criterios ambientales en la compra de determinados productos deben tener en cuenta el enfoque del ciclo de vida, que analiza los impactos ambientales de un producto desde la utilización de aquellas materias primas de las que está compuesto hasta la gestión de los residuos, con el objetivo de minimizar sus impactos negativos para el medio ambiente.

En este sentido, el consumo de productos realizados con materiales reciclados tienen un menor impacto medioambiental durante todo su ciclo de vida, cumplen la misma o mejor función que un producto no reciclado y alcanzan las mismas o mejores cuotas de calidad y de satisfacción para el usuario.

Para conocer si el producto fue elaborado con materiales reciclados ten en cuenta las etiquetas y los certificados ecológicos.

Busca productos:

  • Que utilicen materias primas que provengan de procesos de reciclaje (papel 100% reciclado, lápices o mobiliario de oficina fabricados en plástico PP reciclado).
  • Que utilicen materias primas que provengan de recursos renovables gestionados de manera sostenible (mobiliario de madera y de papel certificado por el Consejo de Administración Forestal o similar).
  • En cuyo proceso de fabricación se haya tenido en cuenta la disminución de los impactos ambientales (consumo de agua y energía, vertidos y emisiones, incluyendo requerimientos para las emisiones de CO2).
  • En cuya distribución se haya tenido en cuenta un modelo de transporte eficiente (consumo de biocombustibles, medios de transporte eficientes, evitando la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), uso de ciclo mensajería, etc.).
  • Que sean reutilizables.
  • Que sean fácilmente recargables (tóner, pilas, etc.).
  • Que tengan una vida útil larga.
  • Que sean fácilmente reparables.
  • Que sean reciclables.
  • Cuyas composiciones sean monomateriales que faciliten el reciclaje.
  • Cuyas piezas estén marcadas claramente para su identificación y reciclado.
  • Cuyos embalajes se hayan reducido todo lo posible y sean reciclables.