Separo y reciclo electrodomésticos y equipos electrónicos

Descripción

El mundo tecnológico en el que vivimos genera rápida evolución de la tecnología lo que tiene como consecuencia una enorme generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) por la renovación de los mismos.Se estima que la generación de este tipo de residuos aumenta a un ritmo tres veces superior al del resto de los residuos urbanos, alcanzando la cifra de producción de 49 millones de toneladas en 2013 (datos estimados por la iniciativa de la ONU, Solving the E-waste Problem, StEP). Los RAEE son tanto de origen doméstico como profesional; por sus especiales características requieren de procesos de descontaminación y tratamiento específicos para evitar la posible polución que pueden generar. La clasificación engloba los aparatos que son desechados de las siguientes categorías:
Grandes electrodomésticos: refrigeradores, lavadoras, radiadores, etcétera.
Pequeños electrodomésticos: aspiradoras, cafeteras, secadores, etcétera.
Equipos de informática y telecomunicaciones: computadores, pantallas, teléfonos, etcétera.
Aparatos electrónicos de consumo: radios, televisores, instrumentos musicales, etcétera.
Herramientas eléctricas o electrónicas: taladros, máquinas de coser, etcétera.
Juguetes y equipos deportivos o de tiempo libre: consolas, juguetes a control remoto, cronómetros deportivos, etcétera.
Aparatos médicos.
Instrumentos de vigilancia o control: detectores de humo, termostatos, alarmas, etcétera.
Máquinas expendedoras.
La mejor opción es, siempre que sea posible, la reparación o reutilización de los aparatos, evitando así que se conviertan en residuos. A la hora de comprar estos productos es importante elegir los que vayan a tener una duración más larga y puedan ser reparados, en caso de avería o rotura. Haz un buen mantenimiento de las cosas y, antes de desecharlos, pregunta a un profesional por su posible arreglo.
Los aparatos eléctricos y electrónicos deben depositarse en un punto de recogida selectiva cuando finalizan su ciclo de vida útil, para recogerlos de forma separada de otros residuos, garantizando que se almacenen de forma adecuada. Todos los aparatos están identificados con el símbolo de un contenedor tachado para informar a los consumidores que no se pueden depositar en la basura.
Para la recogida selectiva de los RAEE se pueden utilizar los dos puntos básicos de recogida y almacenamiento:
Puntos Limpios y otros puntos municipales, donde los usuarios particulares pueden entregar los residuos de origen doméstico.
En los comercios de venta de aparatos al adquirir un nuevo dispositivo. Deben aceptar asimismo los pequeños aparatos electrodomésticos de menos de 20 cm que les entreguen los usuarios, independientemente de si adquieren o no uno nuevo.