Realizo una conducción eficiente

381,00 KgCO2eq/año

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Descripción

La conducción eficiente permite conseguir un ahorro promedio de combustible y emisiones de CO2 del 15%.

 Además de los beneficios ambientales, una conducción eficiente incide directamente en el ahorro de combustible, por lo que genera una reducción de los gastos.

Estos beneficios se pueden incrementar si realizamos un mantenimiento adecuado del vehículo y tenemos en cuenta la limpieza y el cambio de los filtros, la presión de los neumáticos, etc. Por ejemplo, una pérdida de presión de 0,3 bares en los neumáticos del vehículo, respecto a la recomendada por el fabricante, puede suponer un aumento del consumo de combustible del 3 %.

Ten en cuenta las diez claves de la conducción eficiente:

  1. Arranque y puesta en marcha: arranca el motor sin pisar el acelerador. Inicia la marcha inmediatamente después del arranque. En los motores turboalimentados espera unos segundos antes de comenzar la marcha.
  2. Primera: úsala sólo para el inicio de la marcha y cambia a segunda a los dos segundos o seis metros, aproximadamente.
  3. Aceleración y pasadas de cambios:

    Según las revoluciones:

    – En los motores a bencina, en torno a las 2.000 rpm.
    – En los motores diésel, en torno a las 1.500 rpm.

    Según la velocidad:

    – Tercera, a partir de unos 30 km/h
    – Cuarta, a partir de unos 40 km/h
    – Quinta, a partir de unos 50 km/h

  4. Utilización de los cambios: circula lo máximo posible en los cambios más largos y a bajas revoluciones. En ciudad, siempre que sea posible, utiliza 4ª y 5ª, respetando siempre los límites de velocidad. Es preferible circular en los cambios largos con el acelerador pisado en mayor medida (entre el 50 y 70% de su recorrido), que en los más cortos con el acelerador menos pisado.
  5. Velocidad de circulación: mantenla lo más uniforme posible; busca fluidez en la circulación, evitando todos las frenadas, las aceleraciones y las pasadas de cambios innecesarios.
  6. Deceleración: levanta el pie del acelerador y deja rodar el vehículo con el cambio enganchada en este instante, sin reducir; frena de forma suave y progresiva con el pedal de freno; reduce de cambio lo más tarde posible.
  7. Detención: siempre que la velocidad y el espacio lo permitan, detén el coche sin reducir previamente de cambio.
  8. Paradas: en paradas prolongadas, de más de unos 60 segundos, es recomendable apagar el motor.
  9. Anticipación y previsión: conduce siempre con una adecuada distancia de seguridad y un amplio campo de visión que permita ver 2 o 3 autos por delante. En el momento en que se detecte un obstáculo o una reducción de la velocidad de circulación en la vía, levanta el pie del acelerador para anticipar las siguientes maniobras.
  10. Seguridad: en la mayoría de las situaciones, aplicar estas reglas de conducción eficiente contribuye al aumento de la seguridad vial. Pero, obviamente, existen circunstancias que requieren acciones específicas distintas para que la seguridad no se vea afectada.